Debemos dar gracias a internet y a las redes sociales para informarnos de muchas cosas que a veces pasan desapercibidas por los medios de comunicación más tradicionales. Y en ocasiones, debemos estar aún más agradecidos porque nos permiten conocer información que si no aparece en los medios tradicionales es porque ha sido censurada.
Éste parecería ser el caso del spot publicitario de la Compañía Cervecera Ambev Perú que transmitía nuevamente la diferencia entre vivir con ‘v’ y “bibir” con ‘b’ de Brama, haciendo una jocosa analogía con la diferencia entre “al ritmo del tren eléctrico” y “al ritmo de los eléctricos del tren”, y que sorprendentemente salió del aire luego de sólo 2 días de difusión en televisión.
Censurar un anuncio publicitario equivale a prohibir la libertad de expresión y la libertad de empresa, derechos constitucionalmente reconocidos. No sabemos, a ciencia cierta, si éste es el caso, pero las apariencias indican que al Gobierno no le hizo mucha gracia la broma que resalta uno de los grandes defectos del primer mandato del presidente García. Censurar por simple incomodidad es tanto o más grave que censurar por argumentos moralistas de “buenas costumbres”.
Regresar a LIBERTADES
|